Ads by AWEmpire

Ads by Revenue Hits

Ads by Amazon

Search This Blog

Sexo por compromiso

Nota de prensa publicada en el periodico Página Siete el día domingo 20 de Agosto de 2017 en la revista Miradas en la sección Ad Libitum en la página 17

Guery Zabala Gumucio

Iinterés, deseo, pasión, intimidad, y sobre todo muchas ganas, deberían ser el motor que nos anime a un momento de intimidad, aunque hay personas que no la pasan nada bien entre sábanas. El deseo es el ingrediente que no puede faltar, por lo que lo más recomendable es evitar esos contactos sexuales forzados o por compromiso que son un tobogán expedito a la infelicidad mutua.

Se cree que son las mujeres las que, después de cierto tiempo, pierden el interés por el sexo y que sólo lo hacen porque saben que él lo necesita. Así, los encuentros íntimos se dan "para que él esté feliz” y creyendo que el marido no notará la diferencia si se finge bien. Este fenómeno suele darse por la falsa creencia de que los hombres siempre están interesados en sexo, sin importar la calidad o la profundidad.

El problema es que de manera progresiva e insensible, las parejas van cayendo en ese adormecimiento del sexo rápido y con el pijama puesto.

Como dice Sabina, "hay mujeres que van al amor como van al trabajo”. Se sienten obligadas y no saben decir que no. Son mujeres que pasan períodos breves -la mayoría de las veces, algunos días- sin el deseo de otros momentos, entregándose al otro sin comunicar su falta de ganas.

La sexualidad es una función vital que exige mantenerse en su punto en todas las etapas de la existencia, y cualquier condición que se oponga a estos preceptos debe ser superada sin fórmula de juicio. Y eso incluye, insisto, la cópula por cumplir. Creemos que la práctica del sexo por mantenimiento, el "mejor esto que nada”.

Muchos estudios han comprobado que tanto hombres como mujeres tenemos las mismas necesidades de placer y satisfacción sexual, tenemos las mismas ganas y, por supuesto, los mismos derechos, tener sexo por tenerlo hace que el distanciamiento afectivo se incremente.

El estrés y las exigencias de la vida cotidiana tienen una influencia nociva en el erotismo. Pero no olvidemos que los influjos externos actúan en forma muy diferente en cada uno de nosotros, dependiendo de la vulnerabilidad individual y de las herramientas con las que se cuentan. Si la pareja ha hecho de la comunicación una constante, no será difícil expresar la falta de deseo y los motivos que están influyendo. El acuerdo entre las partes borrará todo temor o indicio de culpa.

Podemos encontrar mujeres que están "programadas para cumplir”, ya que sienten culpa cuando no lo hacen. En el área sexual dicen "sí” a la iniciativa de su pareja por mera responsabilidad.

Temen que el otro deje de quererlas pero, por sobre todas las cosas, temen a sus propios reproches por haber incurrido en una falta.

Otras serán sumisas, demasiado complacientes y no se plantean decir "no”; ceden sin problemas al pedido de la pareja.

En otros casos, hay mujeres que tiene deseo, se excitan, pero se sienten obligadas a cumplir con algunas exigencias del compañero sexual: sexo sin preservativo, sexo anal, poses que no las estimulan, "sexo fuerte”, exteriorización de "fantasías”.

Estas mujeres no saben comunicar qué tipo de contactos le desagradan, o simplemente, plantear condiciones para el cuidado mutuo.

Se pueden identificar algunas pautas que pueden indicar que tenemos sexo por compromiso:

1. Tomas la iniciativa. Sólo eres tú (él) o ella la que quiere tener intimidad.

2. La actitud ya no es la misma.

3. Los juegos previos ya no existen.

4. El post sexo ya no existe. No te abraza ni te da un beso.

5. Sólo cumplió. Se preocupa por el placer personal.

Debes poner atención a cada una de estas situaciones y compararla con tu relación, porque las cosas pueden estar cambiando para mal. Es hora de encender las alarmas y cambiar de libreto porque el sexo por cumplir ya se ha instalado en tu cama.

Es hora de hablar con sinceridad y buscar soluciones. Si no lo hacen, lo más seguro es que el problema se arregle bajo el calor de otras sábanas.

No nos quedemos en el "deber cumplido” para satisfacer al otro, démonos permiso para nuestro propio disfrute y trabajemos por crear momentos de intimidad en pareja para tener una salud sexual satisfactoria y placentera.

Mantener el contacto erótico significa "encontrarse” en la intimidad, y ésta no debe estar sujeta a ninguna obligación ni igualdad en ganas o capacidad de entrega. Cada uno se brindará al otro con lo que tenga para ofrecer. Y si no hay deseo, la comunicación abierta, sin condicionantes, debería ser la mejor aliada.

Ads By Gets Your Guide